1 · Abre la Palabra
La Biblia no es un libro más. Es la voz de Dios hablándote hoy. Empieza pequeño: un capítulo del Evangelio de Juan al día. Lee despacio, subraya lo que te habla, pregúntate qué revela de Dios y qué te pide a ti. Antes de leer, di en voz baja: 'Señor, háblame'.
